Hoy quiero hacer una reflexión personal sobre algo que llevo pensando bastante tiempo cada vez que por algún casual tengo que ir a comprar algo en domingo o compro a última hora de cualquier día laboral.
Mi reflexión tiene que ver con el título de la entrada y que creo personalmente que la reciente liberalización de horarios aprobada por la Comunidad de Madrid va en contra de la familia, sobre todo las que tienen niños pequeños. Ahora explico porque:
1.- Los comercios pequeños están obligados a abrir más horas: Eso se traduce en que el pobre empresario se ve obligado a tomar dos decisiones; o bien sigo con mi horario de siempre arriesgándome a que, si no tengo un comercio muy especializado, pierdo clientes que van a las grandes superficies o bien me quedo yo trabajando haciendo el mismo horario que las grandes superficies (normalmente hasta las 22 horas) o contrato a otra persona. Y esto se traduce en que alguien sale perdiendo, que suele ser la mujer y sus hijos porque no pueden ver a su padre/marido porque tiene que trabajar unas 12-15 horas diarias para que su negocio ya no solo no crezca, sino para que no se hunda.
2.- Que los comercios abran hasta las 22 horas consigue que los trabajadores salgan tarde de trabajar: Es una ecuación muy sencilla, si una persona que tiene hasta las 22 horas para hacer la compra, ya sea empleado o empresario, si necesita hacer la compra, siempre tendrá la tentación de alargar su jornada en el trabajo para acabar ese trabajito que le agobia, porque sabe que aunque salga a las 20 o 21 horas, podrá hacer el encargo que le ha hecho su mujer de comprar los yogures o lo que quiera que necesite para casa, por lo que el empresario/empleado conseguirá llegar a casa cuando sus hijos ya estén dormidos y estará tan cansado que solo será capaz de cenar rápidamente e intentar mantener una conversación absolutamente atropellada con su mujer sobre que tal el día y contar las 3 cosas que su agotada mente le permite acordarse acerca de su trabajo o cosas que le preocupan, y si no ya llegara el fin de semana, y así día tras día, con lo que se consigue ser padre y marido de fin de semana, como la segunda residencia.
Siguiendo con este razonamiento, si los comercios cerrasen a las 21 horas (fijaros que solo acorto una hora cuando en países que tienen mayor productividad que nosotros todo cierra a las 20 horas) se conseguiría que todo el mundo llegase una hora antes a sus casas. Mercadona, por ejemplo, es uno de los supermercados de mayor crecimiento y expansión de España actualmente y abre hasta las 21 horas y NUNCA abre en domingo o día festivo.
3.- Si nada abre en domingo, la familia estará más tiempo unida: Otra ecuación simple; yo recuerdo cuando era pequeño que nada abría el domingo, solo el kiosco y siempre tuvimos que comer y vestir y mi madre no hacia cosas raras para cocinar los domingos, simplemente era previsora y la comida del domingo la tenia comprada antes. Es cierto que alguna vez hubo la típica crisis familiar porque había comida especial y faltaba algún condimento o arroz, pero nada mas allá de eso, y pasamos el domingo en familia comiendo normalmente paella o arroz al horno. En los tiempos actuales, el domingo se usa también para ir a hacer la compra y si es un centro comercial grande nos quedamos allí a comer y si tenemos niños pequeños será un restaurante donde haya piscina de bolas o algo por el estilo para que los niños puedan jugar y así tenerles entretenidos. Reconozco que esto lo hecho yo y no digo que no sea bueno pero creo que la sociedad actual nos impulsa mucho al consumismo y consigue que se pierda muchas veces el norte de lo realmente importante, y es pasar tiempo en familia, pero pasar un tiempo de calidad.
Espero vuestros comentarios.
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